
Ya pasaron varios días de la flojísima labor de la Selección argentina ante Chile. El técnico que tanto deseaba “trabajar”, “tener” a los de acá se dio el gusto de ponerlos en la cancha en un amistoso serio, pero él mismo reconoció que quedaron en deuda, que no jugaron bien. No hacía falta la sinceridad de Basile para notar la realidad. Argentina juega mal porque es una constante de nuestro fútbol en donde se mete más de lo que se juega, en donde realmente hay pocos jugadores de verdadera categoría (Verón, Riquelme por momentos ¿quién más?).
Lo del último miércoles ya pasó. Como también pasó el Mundial hace 10 meses y recién unos días atrás el DT en aquella Copa dio una entrevista. Mucho tiempo sin hablar ¿no? José Pekerman charló con Víctor Hugo y Perfumo y entre tantas cosas mantuvo la idea del cambio de Julio Cruz, se volvió a lamentar porque “estábamos para más”, renegó de aquellos que nos burlamos del primer puesto que la FIFA le dio a la Argentina durante marzo y afirmó que no quiere dirigir nuevamente a una Selección, que pretende seguir su carrera en un club (¿lo anotarán para competir en Racing? ¿Tiene anotado su nombre De Tomaso?). El que para muchos es el clon de De la Rúa, no sabe nada y sólo puede dirigir juveniles dice que “Argentina es una potencia mundial” ¿será cierto?
Por lo pronto no se puede tomar muy en serio esa afirmación. Que el partido era ganable y se terminó perdiendo con penales mal ejecutados tras cambios polémicos y otros inesperados, es cierto. Claro que Argentina no llegó a la última semana del Mundial como tampoco lo ha hecho en los últimos 16 años. También es verdad que no ganamos nada a nivel mayores desde hace 14 años. Lo último fueron aquellas copas que “emborrachaban” y que ahora quieren volverse a saborear por el mismo DT. A partir de esto y también con el disparador de el brasileño que comenta en este blog, surgen varias preguntas: ¿estamos bien? ¿tenemos jerarquía? ¿le generamos miedo a los países importantes? ¿cualquiera nos hace partido?
Bien no estamos. Si no podemos obtener un título en tanto tiempo, es porque algo pasa. La jerarquía la muestran los jugadores en la cancha quienes deberán sostenerla como equipo. Material hay: Messi, Tevez, Mascherano, Saviola (¿cómo existen idiotas que lo discuten?) ¿Fernando Gago?, ¿Diego Milito?.
Una gran virtud que tiene la Argentina es que por lo general se agranda en las difíciles, pero a veces con eso no alcanza. En cuanto a Brasil, debemos reconocer que está un escalón por encima nuestro y que si se levantan medianamente bien ese día, nos pueden pintar la cara, como pasó en la Final de la Confederaciones 2005, o ganar fácilmente como en el amistoso en Londres. Aunque también ellos pueden asustarse por ver las rayas celeste y blanca. El tema es que para que los crucemos, antes debemos ganar otros partidos, esos que Argentina tranquilamente puede perder. Por ejemplo, México no nos venció por el recordado zapatazo de Maxi Rodríguez. En la próxima Copa América, Argentina entre otros enfrenta a Paraguay, que por eliminatorias se nos hace invencible en el Monumental.
La realidad es que vivimos la era post Maradona, muy similar a la que vivió Brasil tras la ida de Pelé. Ellos, tuvieron buenos equipos, grandes jugadores (Zico, Sócrates, Falcao) pero recién cuando pasaron 24 años lograron un nuevo título (no hay que olvidarlo) y luego de la sequía llegaron a 3 finales del mundo consecutivas. Nosotros aún no sabemos cuando saldremos de la mala. Seguimos añorando a Maradona, lo metemos a Messi en la comparación innecesaria, nunca en los últimos años juntamos una generación ganadora por más que cada uno de ellos integra equipos campeones en distintos países del mundo. Es triste pero es nuestra realidad, por más que duela.