Uno no puede ver al otro. Le repugna encontrarlo ahí, actuando en una posición de privilegio. Siente que ese lugar le corresponde ya que se considera el "relator número uno de la Argentina". Pero no, sabe que su perfil soberbio e irreverente no es lo que pretende el Grupo para el programa más importante de fútbol y desde hace 10 años obligadamente lo tiene que seguir desde la casa. Por eso cuando lo escucha al otro, algo muy dentro suyo se mueve, se le revuelven odio, envidia, rencor, explota en ira. "¿Cómo hacerle sentir que soy más que él? ¿Qué a mi qué me importa que esté con Macaya?" Piensa y actúa casi como un jefe de deportes de la radio en la que sí relata. Entonces, de a poco lo va corriendo, le saca partidos para relatar, lo manda a uno de poco importancia o lo reemplaza por cualquier novato.
El otro ya está harto de la interna. Hace años que vive con esta historia. Si hasta una vez lo tuvo que ir a buscar para arreglar el tema de una manera especial, pero no hay caso, el problema sigue.
Si usted se pregunta por qué Sebastián Vignolo no relata seguido en La Red, arriba está la respuesta.
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jueves, 4 de octubre de 2007
lunes, 21 de mayo de 2007
Dos silencios, dos errores y dos puntos
Mientras Enrique Macaya Márquez se sigue retirando de las canchas 5 minutos antes de que el árbitro pite el final, y así sumó 2 ausencias en 4 días que resaltaron por no escucharse su opinión sobre los goles mal anulados a Martín Palermo y a Marco Ruben; Sebastián Vignolo le sigue diciendo Rubén al delantero de River. Igualmente esta clase de error tuvo otro protagonista. Transmisión de La Red y Mariano Closs le pide a Fernando “feno” Tartaglia que informe un cambio en el equipo que cubre a diario. “Modificación en Estudiantes, ingresa Pablo Luguercio”. “¿Luguercio o Lugüercio?”, le reclama el relator. “Luguercio, Luguercio”. “No no, es Lugüercio con diéresis” clarifica el periodista de estudios centrales. “Ay Feno, Feno, ¿cómo puede ser? En FM sí pero acá no, por favor” le recriminó el mismo Closs que destrozó a Fernando Belluschi por su mal desempeño. ¿Milagro no tiene U ni lleva dos puntitos, no?
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miércoles, 18 de abril de 2007
Futbol para ¿todos?
El programa está al aire desde hace varios años y poco a poco se fue deformando. La realidad es que no se puede estar frente al televisor viéndolo por más de 10 minutos seguidos. Que sus conductores se esfuerzan por hacer el ridículo. Igualmente, lo malo no es eso. Lo malo es que los que están frente a la cámara luego se muestran muy serios y presentan información deportiva en noticieros “importantes” de la televisión de aire. Es el caso de Germán Paoloski y Fernando Carlos quienes se presentan en las distintas ediciones de Telefé Noticias, el mismo noticiero que mecha una nota sobre el índice de inflación o el asesinato del docente Fuentealba en Neuquén, con el reencuentro de Osito y Jonathan de la casa de Gran Hermano. Al fin y al cabo hay cierta correspondencia de criterio para la producción.
Los pseudo-humoristas se la pasan haciendo bobadas durante dos horas. Y uno de ellos, Fernando Carlos, cuenta con cierto talento para la gracia y las imitaciones. Se nota, por lejos, que es el único capaz de hacer reir. El problema es que debería encaminar bien su carrera o por lo menos alguien debería llevarlo por mejor camino ¿Es lógico su doble papel de cómico y, a la vez, presentador y comentarista de Fútbol de Primera, así sea del noveno partido de importancia de la fecha? Por lo menos es excesivamente contrastante.
Paoloski no es canchero aunque se muestra como tal. No demuestra estar bien informado. La va de tipo fachero y a veces repugna.
A ellos se les fue sumando gente. El ya mencionado Gran Milagro Walter Queijeiro entró en escena mostrándose como lo que es. Un verdadero imbécil, que se esfuerza por ser piola, vivo y gracioso, y que no llega a ser nada de todo eso. Se hizo famoso por tirar patadas jugando al fútbol-tenis (momento más importante del programa) y sus acrobacias son muy festejadas, sobre todo en varios países de Latinoamérica, en donde el consumo de Fox Sports se asemeja a un canal de señal abierta. A la par con sus piruetas suele comentar las circences ¿peleas? de Jorge "acero" Cali, presentar (al margen de Fox) duelos callejeros de kick boxing (su ¿deporte? preferido) y trabajar en los campos de juego de la "prestigiosa" Copa Libertadores. Cree que es una figura importante. Sin dudas es el más lamentable.
Hasta diciembre formaba parte del plantel, el relator de los domingos (el que dice Rubén, sí) Sebastian Vignolo, con un look fantinesco + stripper de Golden, que lo hacía estar a tono con el programa. Sin embargo, al parecer por una interna en cuestión de cartel, el Pollo, cansado de la falta de protagonismo y de ser un gran observador de gansadas, partió hacia otro rumbo.
El último en entrar al ciclo fue Emiliano Pinsón, quien en pocas semanas despilfarró el cierto prestigio que obtuvo durante el proceso de Marcelo Bielsa como notero de la Selección, a partir de pararse en la escenografía y ser una parte de ella. Muy triste papel.
Así es Fútbol para Todos ¿Para todos o solamente para algunos con ciertas condiciones especiales?
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