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jueves, 21 de junio de 2007

Copado

Un nuevo título, una nueva Copa y una virtud más ha mostrado Boca: superarse a sí mismo, mejorar, intentar ser cada vez un poco más grande. Así es este Boca que volvió a dar cátedra de cómo se juega una final en condición de visitante. Como aquella ante el Palmeiras o frente al Santos en el Morumbí. Como ante Real Madrid en Japón. Como esta noche en Porto Alegre en donde venció a Gremio por un global de 5 tantos de diferencia.
Podrá decirse que el rival no estuvo a la altura de una final de Libertadores, y es cierto. Sin embargo la pobre imagen que brindó Gremio no le quita méritos al equipo de Russo en el que brilló Juan Román Riquelme de una manera tan fuerte como nunca antes lo había hecho. El 10 siguió con su propio libreto, ese que escribió y que actúa de manera perfecta. Maneja los tiempos del partido y los de él mismo. Por momentos desaparece pero después dice presente y asombra. Boca ha jugado en los momentos más importantes de esta Copa al ritmo de Román. Con serenidad y criterio. Con inteligencia y contundencia. Lo de Riquelme en estos últimos partidos (¿serán sus últimos en Boca? mmmmm) ha sido sencillamente genial.
Pero este Boca no sólo se alimentó de Riquelme y su manejo, de Riquelme y sus goles (8 en total); también contó con un arquero seguro, atento, firme como Caranta. Con defensores sobrios y algunos en un nivel altísmo como Morel e Ibarra. Tuvo a un Ledesma que jugó su Copa consagratoria. A un grupo que se impuso ante todos. Que en sus rivales generó respeto y también miedo.
Desde el banco y en la semana, las indicaciones partieron de la voz de Miguel Angel Russo, un DT que finalmente le tapó la boca a varios con este logro, un hombre que pasó por todos lados, que vivió descensos, ascensos, caídas, distintas experiencias coperas como jugador y técnico en Central y Vélez, y que finalmente llegó a la cima de su carrera. Siendo simple, sabiendo llevar a un grupo que evidentemente sabía bien lo que quería y cómo conseguirlo por el peso de la experiencia.
En Boca en los últimos años han pasado muchos nombres. Desde aquel primer equipo de Bianchi con Román, Ibarra, Córdoba, Serna, Basualdo, Samuel, Bermudez, Guillermo y Palermo, quien dio lo suyo en la final. Pasando por la reafirmación de la gloria con el mismo conductor, con el Chelo Delgado, Battaglia y la misma base salvo el 9. Repitiendo dos años más tarde ya con otros nombres como Carlitos, Burdisso, Schiavi, el Pato Abbondanzieri, Cascini y también con el Virrey. La Copa, la verdadera Copa recién vuelve a tocarse hoy con los ya mencionados y con los Palacio, Banega, Cata Díaz y cia. Todos ellos han creado una mística, un espíritu de grandeza, de equipo copero que no tiene ni tuvo ningún otro en los últimos 15 años en el fútbol de esta parte del mundo.
Boca hoy por hoy, aunque le duela a los hinchas de River, es el único que le regala alegrías a los argentinos. Porque finalmente Boca representa a la Argentina. Y en un país tan futbolero como este que a nivel Selección lo único que se ha conseguido son frustraciones, ahí está Boca para levantar la bandera del fútbol nuestro, para ir a Brasil por tercera vez y dar la vuelta olímpica allá. Ganando por un 2 a 0 que pudo haber sido más si a Palermo no se le cruzaban los fantasmas de la Copa América de 1999. Venciendo en un clima extremadamente hostil.
Realmente queda la sensación de que al equipo de Miguel Russo se le hizo más fácil de lo imaginado vencer en la final a Gremio, que salvo Vélez en Liniers no tuvo un rival que le haga frente en serio en la fase decisiva, esa en la que matás o morís, esa en la que Boca los mató a todos por, entre tantas cosas, un Riquelme inspirado que vino a ganar la Copa y la levantó. Y que ahora busca su reivindicación como líder de la Selección argentina.


De la cobertura que realizaron tanto Fox Sports como Canal 13, no se puede dejar de mencionar la coincidencia de ambos. Con el mismo móvil (¿pago por el Pro?) pusieron al aire a Mauricio Macri quien obviamente no se iba a perder este momento para hacer campaña. El candidato tuvo primero por el 13 un fallido contacto con Martín Palermo y luego apareció en Fox Sports en donde quedó siempre visible en una ventana de la pantalla hasta casi las 2 de la mañana. "Coherencia. Buena gestión" repetía un Fernando Niembro que no ahorraba alabanzas para el hombre que será Jefe de Gobierno de Buenos Aires y que como cierre electoral prometió subirse al Flecha Bus descapotable para que le saquen la foto de "Campeón".

A no confundirse: una ciudad no es un club. Gobernar uno de los puntos más importantes del país no se compara con contratar jugadores y técnicos o ganar la Libertadores. Pero bue, ya sabemos que el fútbol es capaz de tapar todo, como tantas veces ya ocurrió.

jueves, 14 de junio de 2007

Bien pagao

Cifras de Román Riquelme:
6.000.000 de pesos pagó Boca por su préstamo

40.000 por día es el equivalente

6 goles convirtió en la Copa Libertadores

Los números (económicos o estadísticos) igualmente no llegan a reflejar la verdadera magnitud que tiene este Román Riquelme en este Boca. Lo hecho por el 10 sobre todo en la última parte de la Copa, la importante que significa, es pocas veces visto en nuestro fútbol en los últimos años. La primera comparación que viene a la mente es la llegada de Diego Maradona a Boca en 1981. Millones de dólares por un préstamo, actuaciones y goles vitales, un título en apenas 4 meses. Hay similitudes aunque al Diez lo acompañaba un Miguel Brindisi excepcional que hasta llegó a superarlo en su rendimiento.
Hoy 26 años después de aquel logro, nadie sobresale por encima de Riquelme. Este Boca tiene a un arquero que da seguridad. A una defensa concentrada con puntos altos como Morel e Ibarra. A un mediocampo hiperactivo a través de Banega y Ledesma (en el cenit de su carrera). A delanteros que la meten por más que no anden del todo bien. Ninguno de todas formas es más que Riquelme quien siempre está, siempre aparece, aún cuando no se hace ver.
Su trabajo se asemeja a esos armadores de basquet (playmaker). Toma la pelota y siempre intenta el pase gol (la asistencia en idioma basquetbolísitico). Pocas veces se equivoca en sus decisiones. Busca la falta del rival y la consigue. Se encarga de los tiros libres y los convierte. Es como esos hombres a los que le entregan la pelota en los últimos segundos de juego para que tire de 3 y gane el juego. Infalible. Preciso. Inteligente. Si hasta toma el balón y hace pasar el reloj en los últimos minutos.
Su llegada allá por principios de febrero despertaba ciertas dudas. Aquel debut ante Central no vislumbraba este presente. Sin embargo creció tanto que se encargó de llevar a su equipo a lo más alto de América.
Lo barato sale caro, suele decir el refrán. Y lo caro cuesta pero da mucha felicidad.

miércoles, 13 de junio de 2007

¿Funcionará?

Román Riquelme tiene una cábala: darle notas a TN mano a mano para la previa de cada partido de Boca por la Copa. Ya sea con Gendler o con un pagador de impuestos y valet parking que trabaja para el noticiero deportivo del Grupo Klarín, el 10 de Boca realiza declaraciones exclusivas. En este caso para ir despidiéndose de los hinchas xeneizes ya que su préstamo, que costó 2 millones de dólares, se vence el 30 de junio.
¿Seguirá funcionando la cábala esta noche?

jueves, 7 de junio de 2007

No se perdió

Seguramente porque las "condiciones climáticas" pesaron en los 11 del Cúcuta, tal como anticiparon Fernando Niembro y Mariano Closs en la previa, Boca ganó sin problemas y es finalista de la Copa Libertadores por quinta vez en los últimos 7 años, la primera sin Carlos Bianchi como DT. Sin el Virrey pero con varios de los mismos que llevaron al xeneize a quedarse con la Copa en los últimos tiempos, los mismos que hoy cuando parecía que no pasaba nada, aparecieron. Riquelme se iluminó con el tiro libre después de un primer tiempo para el olvido. Martín Palermo acertó con su estilo.
Si fue el frío o la niebla, no se sabe, lo único cierto es que Cúcuta no fue un gran rival para este Boca que sigue sin jugar bien en este certamen pero que igualmente gana por presencia y por el peso de la experiencia.

Boca puede soñar con ganar su sexta si:
-Riquelme mete uno de sus tres tiros al arco por partido.
-Palermo prolonga su buena racha.
-Morel continúa siendo una fiera impasable en el fondo.
-Caranta sigue respondiendo cada vez que lo llaman como cuando tuvo que atorar a Pajoy.
-Ledesma mantiene su gran momento, el mejor en su carrera.
-Saja repite el nivel del 7 a 1.

En tanto que debe preocuparse con
-La flojísima tarea de un hombre tan valioso y necesario como Rodrigo Palacio.
-Lo intrascendente y peligroso (para su arco) que suele ser Neri Cardozo.
-Una posible lesión de Caranta.
-Que lo de Morel sea grave y se pierda la primera final.
-Las lagunas de Riquelme.

Párrafo aparte de reconocimiento para todos los que tuvieron que trabajar en vivo y lucharon con la niebla. El gol de Palermo que se vio desde la popular del Riachuelo queda para la historia.

viernes, 25 de mayo de 2007

¿Y ahora?

Una pena realmente. O mejor dicho un robo. Lo que hizo Carlos Chandía no tiene nombre. Regalarle dos penales a Libertad por apenas un suspiro que le hizo el Cata Díaz a Rodrigo López y por un roce de Morel a Guiñazú, reafirma lo dicho en la previa. Libertad debía pasar sea como sea porque Nicolás Leoz lo pidió, tal como lo hizo en las otras copas. Además estaba claro que había que perjudicar a Boca para que nadie utilice un logro deportivo a nivel político, algo tan común en la historia argentina. Lo del árbitro chileno cobrándole falta a Riquelme cuando recibió la pelota y comenzó a sacarse paraguayos de encima enfilando al área fue tan provocativo como el off-side inexistente que le marcaron a Rodrigo Palacio tras que Palermo se la cedió con la cabeza. Con esos dos tantos, Boca hubiese pasado con la reglamentación del gol de visitante que impone la Conmebol, la entidad sospechada de arreglar este partido....

Algo así debería publicarse en Olé, si toda la historia de sospechas, fanatismos y lágrimas que escribieron en la previa se hubiese trasladado a la cancha. Pero no. Boca no se enfrentó al árbitro ni a un gran rival. Boca manejó el partido a su antojo, dentro de un marco de cierta desesperación por llegar al gol hasta que la gran jugada del hasta ahí fastidioso Riquelme lo serenó. Boca pasó sin problemas, se impuso con presencia y fútbol ante un Libertad que parecíó asustado. Boca clasificó a las semifinales y se enfrentará ante el Cúcuta colombiano ¿qué fantasmas estarán por fabricar los muchachos de Olé para la próxima semana?


Foto: Fotobaires

miércoles, 23 de mayo de 2007

Sospechas

¿Qué les pasa a los muchachos de Olé que desde ayer están escribiendo que Nicolás Leoz es hincha de Libertad? ¿Tendrán información precisa sobre que a Boca le van a pitar en contra? ¿Creen que en la Conmebol, la entidad que preside Leoz, hay favoritismos? La serie de notas ¿se publica para meter presión? ¿O los hinchas de Boca de la redacción tienen miedo de que el equipo de Russo quede eliminado?
Esperemos hasta el jueves a la medianoche para saber cuál es la realidad.

jueves, 17 de mayo de 2007

Desconocimiento

"Hola que tal... naturalmente... hoy Boca enfrenta a Libertad, un conjunto paraguayo desconocido para el fútbol argentino". ¿Desconocido? En las últimas 5 Copas Libertadores, Libertad compartió grupo con los argentinos en 4 oportunidades (3 de ellas con River, 1 con Banfield). Libertad fue el equipo que eliminó a River en la Copa del año pasado, en la misma instacia que ahora pretende repetir con Boca. Desconocido entonces será para un desmemoriado Enrique Macaya Márquez quien además mencionó que "no hay tanto público por los problemas que sucedieron en la ciudad". "Sí, Enrique, a mucho público le costó llegar al estadio", mencionó Tití Fernández. ¿Alguien cree en algún momento dijeron que hubo paro de subtes? No, para qué informar como corresponde, mejor dar todo por supuesto, si ellos sólo tienen que relatar un partido de fútbol.
La última (ya se que hoy estoy muy crítico), al Tatele le llamó la atención que Boca arranque a jugar el encuentro atacando hacia el arco del Riachuelo (hacia la derecha de su pantalla, señora). Nadie le dijo que en el torneo local por seguridad, siempre su arquero debe culminar defendiendo el arco que da a espaldas a la 12, claro que el árbitro Oscar Ruiz desconoce esta costumbre y dejó que Boca en el segundo tiempo mire hacia la tribuna local.

jueves, 3 de mayo de 2007

El valor de la amistad

Durante la transmisión que realizó Fox Sports de Boca - Vélez, el relator como es su costumbre se expresó de manera contundente cuando Palermo erró el penal: "el peor penal que pateó en toda su carrera"; cuando terminó el partido y lo vio a La Volpe protestándole a Baldassi: "¿De qué se queja? ¿del árbitro?, La Volpe no tiene autocrítica. Se volvió a equivocar en lo táctico".
Pero esa firmeza en la opinión no apareció en un hecho clave del partido. En el momento que Rodrigo Palacio ya estaba caído tras la terrible patada que intencionalmente le pegó Gastón Sessa, el muchacho en la cabina simplemente felicitó a su otro amigo Héctor Baldassi por la decisión de cobrar penal y echar al arquero. El comentarista repetía "es una locura" pero él no emitía palabra. Luego en el entretiempo y dentro del compacto del primer tiempo aprovechó para elogiar al 1 por una atajada y después volvió a callar. "Sessa es rápido de piernas, tan rápido que a veces se le escapa como en este planchazo".
Lo que para Closs fue apenas un planchazo de su gran amigo Gastón Sessa, en realidad fue mucho más. Es una clara muestra de que Vélez tiene a un jugador desequilibrado mentalmente. Alguien que necesita de un psicológo, alguna persona que lo aconseje, que interprete los problemas que viene teniendo dentro de una cancha. Tres reacciones en apenas un mes es demasiado. Sessa es culpable pero en Vélez hay varios responsables de permitir que una persona con serios problemas salga a la cancha.
Foto: Fotobaires

sábado, 28 de abril de 2007

Echale más leña


Dos días, dos tapas, un único tema. Boca enfrenta a La Volpe. La Volpe le quiere ganar a Boca. Y sí, obvio que le quiere ganar porque eso significará seguir en la Copa, tan obvio como la decisión del entrenador de poner suplentes para jugar con Independiente. ¿Qué esperaban?
Sin dudas que el partido atrapa pero la cantidad de estupideces que se van a escribir y decir de acá hasta el otro miércoles por el antecedente de La Volpe en Boca, va a ser enorme. Van a ir a Boca y van a pinchar a todos para que tiren una mínima frase sobre el ex DT xeneize que sirva para título y si no la pronuncian las comillas picantes estarán igual. Al Pasquín por lo menos le quedan 3 o 4 tapas con respecto al tema. A los hinchas lo único que le importa es seguir en la Copa Libertadores.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Sin arreglo

Podríamos hablar de que en Racing hay apretadas, que en River allanamientos, que los barras de Godoy Cruz asesinan gente, que los de varios clubes dan clase de delincuencia, podríamos. A todo esto ¿alguien se acuerda de aquella farsa en la que los jugadores se "prometieron" parar ante el primer hecho de violencia? Fue hace 3 meses apenas ¿Y de aquello de los partidos sin hinchas visitantes que apenas duró una fecha? ¿Lo recuerdan? Nada muchachos, todo pasa y nada cambia.
Podríamos seguir con esto pero preferimos focalizar en otro hecho que también es vergonzoso y que, como ya es algo habitual, poco se menciona. El tema es las clasificaciones a la Copa Libertadores. Porque la verdad que Gimnasia, un equipo que da lastima verlo, esté jugando el certamen más importante del continente es impresentable. Pero, antes de que algún tripero salte enfurecido: el problema no es Gimnasia, el problema -grave- es la (des)organización del fútbol argentino. Realmente no es serio que un club que consigue su pase a la Copa, recién la juegue 9 meses después. En el caso del equipo platense tiene el mismo técnico, sí (por poco tiempo más), aunque cambió de arquero dos veces, sus hombres fundamentales en el mediocampo ya emigraron y su goleador implacable también se fue. Nicolás Cabrera, Lucas Licht, Esteban González, Gonzalo Vargas fueron piezas vitales para lograr la clasificación pero, hoy ya no están. Entonces Gimnasia se presenta con resabios de aquel conjunto que casi se consagra en el Apertura 2005, o sea 3 torneos, o sea 15 meses. Si a todo esto le sumamos la locura, la impaciencia, la velocidad con la que se vive el fútbol argentino, es obvio que nadie puede mantener un plantel por más de 180 días.
Banfield, que aún no debutó, es otro caso emblemático. Patricio Humernández reemplazó a Leeb. De Paletta, Leiva y Dátolo sólo queda una foto. Y si encima los que llegan no son gran cosa, la (mala) suerte está echada.
Vélez perdió a Roly Zárate, Gracián y Cubero. Ah y el técnico que lo clasificó hoy dirige a un competidor. Lo salva que como es el club argentino que mejor trabaja las inferiores, entre quien entre, salga quien salga, la base se mantiene, el contenido no se pudre.
Boca allá por mayo del año pasado tenía al actual DT de la Selección argentina levantando la copa por un nuevo título, al Pato Abbondanzieri en el arco, a Gago (el que Mauricio prometió que se iba a quedar a jugar la Libertadores), a Bilos (quien ya cruzó dos veces el Atlántico), a Insúa, a Calvo. Hoy Boca debutó y salvo Palacio y Palermo todas las demás líneas nada tuvieron que ver con la que consiguió el pasaje para jugar la Copa.
River por su parte ya no tiene a Gallardo (por suerte dirán varios) ni al Rolfi Montenegro.
No caben dudas de que este tema merece una solución. Algo debe cambiar. El calendario que arma la AFA carece de seriedad. Desde hace 16 años que le llamamos Clausura al torneo que abre el año. Vivimos así, según nos dicen, porque no se puede ir a contramano de Europa, un absurdo. Qué nos tiene que importar Europa si a los jugadores de 20 años y 30 partidos en Primera igualmente se los van a llevar. Si la Copa arranca en Febrero que los equipos se clasifiquen en diciembre. Por lo tanto juguemos desde marzo hasta fin de año un solo campeonato de ida y vuelta y sin la estupidez mayor, inédita, insólita, llamada Promedios. No es tan difícil, no hace falta una mente brillante. Pero claro la TV no quiere eso y se sabe ellos manejan el circo. Torneos cortos, ilusión renovada, "apasionante torneo" decía Marcelo Araujo todos los años desde la empresa que después lo echó como una rata.
En fin ¿pedimos mucho?