
Argentina volvió a coronarse Campeón del Mundo en la categoría sub 20 y ya son seis las veces que consiguió el título. Muchos triunfos, muchas vueltas olímpicas que por ser protagonizadas por jóvenes, brindan la esperanza que esas mismas alegrías se repitan en los mayores, quienes no festejan algo desde 1993.
Curioso, en estos últimos 14 años la Mayor no levantó trofeo alguno, mientras que la sub 20 disputó 7 mundiales (recordemos que al de 1993 no se viajó por estar suspendido tras los incidentes protagonizados por los dirigidos por Mostaza Merlo en Portugal 91) y ganó 5. La efectividad de copas es asombrosa, inimaginable cuando Julio Grondona trató en forma seria el tema juveniles. El Jefe apostó a José Pekerman y el que hoy es castigado injustamente, comenzó un trabajo insuperable que rápidamente dio sus frutos. Qatar '95 fue el primer bastión de la hegemonía reafirmada hoy. La historia de éxitos continuó en Malasia '97, Buenos Aires '01, y se estiró con el nuevo bicampeonato Holanda '05 - Canadá '07. Tantas consagraciones demuestran que en esto no existe la casualidad, sí una causa: trabajo serio.
La notoria diferencia con la mayor pasa porque Grondona con los juveniles decidió darle lugar a un grupo de gente consecuente en la idea. Primero fue Pekerman, más tarde Hugo Tocalli (4to puesto en Emiratos Arabes Unidos '03), después Ferraro (solicitado por Pekerman), y finalmente Tocalli quien hoy alzó los brazos. Entre los tres entrenadores hay entendimiento, pensamientos compartidos, maneras de trabajo similares. Nada de lo que ocurrió con la Mayor. Don Julio fue variando en el perfil del DT según como pegaba el sol en ese momento. Del Basile que fracasó en Estados Unidos 94 con su estilo que hoy vuelve a sufrirse, pasó a la rigidez de Daniel Passarella quien pidió rinoscopías, anuló a los pelilargos y murío por sus caprichos pero "con las botas puestas". Tras el Kaiser, el Jefe quiso que Pekerman le saque las papas del fuego, pero José prefirió esperar y cederle el lugar a Marcelo Bielsa, quien venía de ser campeón con Vélez. El Loco no tiene iguales, por eso nuevamente de un proceso a otro no existieron puntos de encuentro.
Bielsa perdió la "energía" (¿anticipo K?) y luego del ofrecimiento de rigor que pedían los medios a Carlos Bianchi y con el "no, gracias" del Virrey, se escuchó el "aquí Pekerman". José decidió llevar a Alemania a muchos de sus conocidos en distintos juveniles, marginó a su odiado Verón y a Javier Zanetti, y cayó por penales ante el local. Por más que algunos quieran engañar a la gente diciendo que fue un fracaso, la actuación argentina fue la mejor de los últimos mundiales. Igualmente Grondona, fiel a su (i)lógica, decidió darle una segunda oportunidad a Basile y sus recetas.
Preguntas que surgen ¿por qué Grondona se comporta de una manera para armar grupos de trabajo en la Sub 20 y de una forma totalmente inversa a la hora de pensar a la Mayor? ¿Será que a Grondona ya le interesa poco y nada el juvenil, y que sólo se involucra para sacarse la foto al lado de la Copa?
En cuanto a jugadores es cierto que en el equipo del '95 figuraban Larrosa, Guerrero, Chaparro, Coyette, Irigoytía y otros más que navegaron en la intrascendencia y sin chapa para jugar en la Mayor. Lo mismo que Cubero, Quintana, Serrizuela, Markic y Perezlindo (todos del '97); Colotto, Romagnoli, Seltzer, Herrera, Medina y Cetto (del '01); Oberman, Barroso, Formica, Biglia y Armenteros (del '05); y como seguramente ocurrirá con el 80% de los que hoy están festejando. También es cierto que de los 11 que fueron superados por Brasil el domingo pasado, 5 no pasaron por las manos de Pekerman y los suyos en los juveniles: Abbondanzieri, Zanetti, Ayala, Heinze y Verón.
Lo importante es que cada grupo campeón juvenil dejó jugadores para rescatar: Sorín (mientras no vendió humo), Riquelme, Samuel, Cambiasso (cuando jugaba bien), Aimar (su problema es que nunca dejó de ser Pablito), Saviola (¡qué fenómeno!), Burdisso, Coloccini, Maxi Rodríguez, Rosales, Tevez, Cavenaghi, Mascherano, Gonzalo Rodríguez, Mariano Barbosa, Sosa (estos 6 últimos de 2003), Ustari, Messi, Zabaleta, Paletta, Garay, Gago, Agüero, Moralez, Romero, Fazio, Banega. Algunos de estos mencionados ya tuvieron sus posibilidades y las agotaron sin demasiado éxito, otros esperan nuevas, y muchos más merecen las suyas. En ellos está el futuro de la Selección argentina, para que de una vez por todas los títulos de inferiores puedan dar sus frutos en Primera.