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jueves, 9 de agosto de 2007

Mafia

Se persiguen, se amenazan, andan a los tiros y finalmente se matan. Al mejor (o peor) estilo El Padrino, los barras de River, los que todos dentro del club conocen, no son una hinchada seguidora que pone banderas largas, lleva bombos y le da color a la Almirante Brown (hoy Sívori); esos llamados "Los Borrachos del Tablón", son verdaderos delincuentes y asesinos. Seguramente alguno dirá "ehhh pero al menos se matan entre ellos", aunque la reciente muerte de Gonzalo Acro, barra del sector liderado por Adrián Rousseau, ex empleado del club con un sueldo de casi ¡6 mil pesos!; es un claro mensaje de lo que estos muchachos son capaces de hacer.
En el medio hay un gran negocio: entradas, camisetas, viajes, dinero por aprietes, seguridad para los recitales en el Monumental con la venta ilegal de tickets para esos espectáculos incluida. Mucho, mucho dinero. Aproximadamente 120 mil pesos mensuales en danza, según el muy buen informe que hoy firmó con valentía Gustavo Grabia en Olé.
Este emporio de lo ilícito, siempre contó y cuenta aún, con la complicidad de muchos dirigentes, empezando por el Presidente de la institución, el mismo que cuando fue interceptado por los micrófonos balbuceaba un "no, no, les dije que en la puerta de mi casa, no" y que llegó a soltar una frase lamentable y cobarde: "esto no tiene nada que ver con el club". Vale recordar que Aguilar, alguna vez dijo que hace unos años para él, Matutito y Sandokán (viejos barras de River) eran como San Martín y Sarmiento. Parelelismo que demuestra cómo pensaba quien hoy gobierna el club y que amparó a los que hoy se matan en las esquinas.
Y como River fútbol no puede estar tranquilo y mostrarse como un equipo en una correcta formación, el DT, en un acto de puro vendehumismo, decidió poner a Ariel Ortega como titular ante Newell's. Algo indudable es que el domingo, en Nuñez, dentro y fuera de la cancha, todo puede pasar.

lunes, 25 de junio de 2007

Negativo Muerte


Durante el domingo, con el llanto de Antonio Ricardo Mohamed, se soltaron algunas lágrimas de emoción por el significado especial de la victoria deportiva para un hombre que la vida lo castigó injustamente con el peor de los castigos. Hoy, también dan ganas de llorar pero por lo ocurrido en Mataderos, por un nuevo muerto que tiene el fútbol y una sociedad enferma que empeora día a día.

La vergüenza que se produce en una cancha, la violencia que se genera por un partido, no escapa a lo que se vive en la calle, lo que se respira en la esquina. Hay delincuentes que roban, asesinos que matan por nada, policías inútiles y corruptos que miran y liberan zonas, hay dirigentes que no piensan ni razonan. Esta conjunción se mezcló mientras un equipo ascendió a Primera División y otro bajó de categoría, algo que para la (absurda) idiosincracia futbolera es la muerte. Entonces ahí van los ladrones, los chorros, a invadir el campo de juego, a impedir que aquellos "se hagan los porongas", "ke no van a vení a dá la vuelta acá"; no, nada de eso. "Entremo y rompamo' todo", "vamo' a matarlo a esos putos", dicen y lo hacen, dicen, lo piensan (sí piensan) y lo hacen. Cumplen su propósito al pie de la letra. Les roban a los jugadores que ya no visten la camiseta de Chicago, rompen todo lo que encuentran, cruzan la cancha y se enfrentan con los que en ese mismo momento deberían estar festejando. Es la hora de la guerra, de las piedras, de un nuevo fracaso de los operativos policiales que Javier Castrilli suele calificar de "exitoso"; es la hora también de la muerte. La historia sigue. No hay control ni seguridad. Sólo peleas. Y así cae un hincha de Tigre. Y aparecen los que dicen "agarralo", "matalo". Y las bestias, los animales, responden con los hechos. Le rompen literalmente la cabeza a una persona que soñaba con festejar la vuelta a Primera tras 27 años y que ahora ya no sueña ni respira.

Es triste, muy triste, realmente dan ganas de llorar por este fútbol que vive enfermo desde hace años. Este fútbol que nunca tiene responsables. Y eso que los tiene:

AFA: Entidad que desorganiza la actividad. Genera la corrupción y la avala. Encubridora de graves hechos de violencia.

Policía Federal: Institución que desprotege a los ciudadanos. Creadora de los "operativos de alto riesgo" que sólo sirven para inflarse los bolsillos. Integrada por personal incapaz, mal educado y mal pago.

Gobierno Nacional: Dirigencia que fomenta la falta de educación para su eterno beneficio y que es inoperante ante la inseguridad y el hambre.
Sociedad argentina: Culpables más que víctimas.
Un muerto cerró una temporada organizativamente lamentable si sólo tomamos la Primera A. Ascendió Tigre, descendió Chicago, sucedió una barbarie, un homicidio, un enorme hecho delictivo; el circo de todas maneras seguirá con su función. Total, todo pasa... Hasta el calor de Venezuela, quizás considerado para algunos como más sofocante que el infierno que se vivió en Mataderos.