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sábado, 13 de octubre de 2007

2 años, 7 meses y 28 días


Como para enterrar cualquier cuestionamiento sobre su convocatoria, como para respaldar la decisión de un DT que lo adora y que pretende que sea la bandera de su equipo, ahí está el Juan Román Riquelme que conocemos. Distinto, elegante, contundente, efectivo. Dos tiros libres, dos goles y todos los calificativos de admiración. Por la intervención de él, por la importancia de su pegada que abrió el partido, Argentina superó a un Chile repetido más allá de la cuota que pueda aportarle Marcelo Bielsa.
Riquelme patea el primer tiro libre y se copia a sí mismo. Remata desde el mismo lugar que en la Libertadores de 2000 le anotó a River (el arquero era Roberto Bonano) y tiene el mismo éxito que aquella noche. Sale a gritarlo con cierto aire desafiante, después sonríe. Tiene otra chance, acomoda y se percibe que es posible un nuevo gol. Bravo arma mal una barrera que no tiene altura y Riquelme vuelve a clavarla de manera brillante. Y se terminó el partido.
Chile es poca cosa. No ataca, no puede dar tres pases seguidos. Pega mucho ¿habrá sido una orden del impoluto Bielsa? Es desordenado, defiende mal. Argentina entonces tiene facilidades para llegar al área rival. Messi siempre intenta una de la suyas. Sueña con convertir tras arrastrar 4 o 5 chilenos a pura gambeta, pero no puede, choca, le pegan. El insiste, no le sale. Tiene buenas intenciones pero el fútbol es más que jugar todas al pie y por abajo, también puede haber una larga, un cambio de frente.
Cuando se pierde la pelota aparece el hombre que se comió la cancha: Javier Mascherano. Incansable, firme, ofensivo, defensivo, completo. Cada día más fenómeno. Argentina respira tranquila con su presencia más allá de algunos pocos (esta vez) desacoples defensivos.
Los dos tiros precisos del 10 fueron suficiente. Por más que se intentó algún gol más para endulzar a un público ya de por sí dulce, no se logra. Un factor influye: Argentina no tiene un delantero de área, un hombre gol. Carlos Tevez no lo es. Se esfuerza, lucha, se muestra, igualmente desentona. Javier Saviola es mejor opción para ese puesto.
Hay más para destacar. La voluntad y el empuje de un Maxi Rodríguez que no está al 100 por ciento. La aparición de Martín Demichelis. La entrega de Gabriel Heinze. La contracara es Javier Zanetti: no marca, no desborda, no vuelve.
Argentina ganó por el pie derecho de Riquelme, con eso le alcanzó. Con distintas individualidades le bastará también para clasificar a Sudáfrica con mucha comodidad. Pero es necesario contar con juego colectivo, que la Argentina sea un equipo. Lo importante es el Mundial, todavía falta mucho.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Sudáfrica 2010, allá vamos

¿Alguien duda de que la Selección de Basile va a llegar al Mundial pese a derrotas penosas como la de hoy? El lamentable sistema de Eliminatorias que le posibilita a la Conmebol, facturar millones de dólares por la televisación de 90 partidos en 2 años, también favorece a equipos como el nuestro al que obviamente le sobra para entrar al menos como 4to ó 5to.

"Menos mal" tendría que decir el famoso Coco con su vozarrón, "a ver si encima nos toca sufrir como en el '93 cuando entramos por la ventana de atrás" o directamente nos quedamos afuera, ¿no?

Por lo pronto, el famoso "equipo de todos" no puede ganarle una final a un Brasil sin sus grandes estrellas y tampoco logra derrotar a un team europeo clase C que sólo muestra a un lungo que baja todas las pelotas, cabecea cualquier cosa que le tiran, gambetea a todo el que se le cruce, y pasa por arriba a una débil defensa argentina. Es cierto entonces que John Carew pudo con toda la Argentina, como también que la Argentina se acordó tarde de atacar como corresponde a una Noruega que no es un cuco.

El ingreso de Javier Saviola le dio a la Argentina el vuelo y la precisión necesaria en los últimos minutos, sus combinaciones con un Messi que debe jugar como punta y no como enganche partiendo de atrás de mitad de cancha, fueron lo más positivo de una actuación negativa a nivel general.

Ustari falló en una jugada clave como se equivocó muchas veces Abbondanzieri.

Zanetti sigue chocando con los carteles y sólo termina 1 de las 10 subidas que realiza. Basta por favor de llamar a este gran perdedor con alma caritativa.

Garay tuvo que bailar con la más fea y negra. Merece tener más chances.

Burdisso funciona mejor de último que de segundo central. Debe seguir jugando.

Gabriel Milito de ninguna manera puede jugar de lateral izquierdo. Sólo a Basile se le ocurre ponerlo ahí. El ex Independiente debe muchas deudas impagas con la camiseta de la Selección.

Lucho sigue de paseo.

Mascherano no jugó bien pero tiene mucho crédito.

Celebramos por la vuelta de Maxi Rodríguez.

Lavezzi no tiene chapa para jugar en la Selección.

Diego Milito aún tiene que mostrar todo lo bueno que puede hacer.

Insúa es jugador del técnico y sólo él lo puede llamar para la Selección.

Messi sigue demostrando que puede ser líder y Saviola no puede faltar, señor Basile.

Lamentablemente con bajos y muy bajos rendimientos, con promesas y acabados, es lo que hay. Tengamos claro esto como además que no se puede jugar 75 minutos tocando la pelotita para los costados porque eso no es ser protagonista.

martes, 21 de agosto de 2007

Alta importancia

La Selección “de todos” volverá a salir a la cancha en horas. La expectativa es enorme. Hay mucha ansiedad por ver al equipo del Coco, el equipazo, mejor dicho, de un DT que sigue llamando a Zanetti (¿para qué?) y que dejó afuera de los 11 a Javier Saviola. Si bien es positivo que debute Ezequiel Garay, que juegue Burdisso, que ataje Ustari, que retorne Maximiliano Rodríguez, un nuevo plantón para el ex River, Barca y actual jugador del Real Madrid no tiene fundamentos, como tampoco lo tuvo su ausencia en la última Copa América.
Ah, el rival será Noruega. Durísimo partido que sirve mucho de cara a las tan difíciles Eliminatorias.

viernes, 10 de agosto de 2007

El gran debut

Tal vez lo haga antes, pero el oficial oficial, el posta posta, será en el Monumental. 13 de octubre es la fecha exacta en la que Marcelo Bielsa dirigirá a Chile con Argentina como rival. Se enfrentarán dos estilos, dos maneras muy distintas de ver la vida. Ese partido ya provoca ansiedad.

sábado, 28 de julio de 2007

Volvió

Diego Maradona reapareció mediáticamente en las páginas de Olé y dejo varias frases para resaltar.

“En la final de la Copa América, Brasil nos ganó tan bien que no tuvimos tiempo ni para el llanto. El tema va a ser cuando ellos pongan todo el potencial que tienen. ¿Dónde nos vamos a meter?”

“Ayala no es ningún culpable. Ahora, si nos quedamos callados, encanamos a uno. Quizás se retira porque está grande, pero ojo que no hay que demonizarlo”.

“De Basile no hablo porque cuando lo llevé a Boca, no tomaba whisky con (Guillermo) Coppola”.

“Después de la eliminación ante Alemania, Julio Grondona me llamó y me dijo que la Selección era mía, pero después se la entregó a Basile”.

“Messi en la Copa América la rompió. Es un fenómeno. No tiene techo. No me molesta que me comparen pero cada uno es cada uno. Ojalá Messi me superé”.

“Al Cholo Simeone aún le falta para dirigir a la Selección, está arrancando, pero es un buen técnico”.

“Como DT me gusta mucho el Tolo Gallego. Y Daniel (Passarella) también es muy bueno. Nuestro reencuentro se tiene que da naturalmente, nada armado”.

“Estoy pasando un momento lindo, volviendo a correr. Estoy volviendo a la normalidad y tomando pocas pastillas”.

La nota completa en Olé.

domingo, 22 de julio de 2007

Consecuencia


Argentina volvió a coronarse Campeón del Mundo en la categoría sub 20 y ya son seis las veces que consiguió el título. Muchos triunfos, muchas vueltas olímpicas que por ser protagonizadas por jóvenes, brindan la esperanza que esas mismas alegrías se repitan en los mayores, quienes no festejan algo desde 1993.

Curioso, en estos últimos 14 años la Mayor no levantó trofeo alguno, mientras que la sub 20 disputó 7 mundiales (recordemos que al de 1993 no se viajó por estar suspendido tras los incidentes protagonizados por los dirigidos por Mostaza Merlo en Portugal 91) y ganó 5. La efectividad de copas es asombrosa, inimaginable cuando Julio Grondona trató en forma seria el tema juveniles. El Jefe apostó a José Pekerman y el que hoy es castigado injustamente, comenzó un trabajo insuperable que rápidamente dio sus frutos. Qatar '95 fue el primer bastión de la hegemonía reafirmada hoy. La historia de éxitos continuó en Malasia '97, Buenos Aires '01, y se estiró con el nuevo bicampeonato Holanda '05 - Canadá '07. Tantas consagraciones demuestran que en esto no existe la casualidad, sí una causa: trabajo serio.

La notoria diferencia con la mayor pasa porque Grondona con los juveniles decidió darle lugar a un grupo de gente consecuente en la idea. Primero fue Pekerman, más tarde Hugo Tocalli (4to puesto en Emiratos Arabes Unidos '03), después Ferraro (solicitado por Pekerman), y finalmente Tocalli quien hoy alzó los brazos. Entre los tres entrenadores hay entendimiento, pensamientos compartidos, maneras de trabajo similares. Nada de lo que ocurrió con la Mayor. Don Julio fue variando en el perfil del DT según como pegaba el sol en ese momento. Del Basile que fracasó en Estados Unidos 94 con su estilo que hoy vuelve a sufrirse, pasó a la rigidez de Daniel Passarella quien pidió rinoscopías, anuló a los pelilargos y murío por sus caprichos pero "con las botas puestas". Tras el Kaiser, el Jefe quiso que Pekerman le saque las papas del fuego, pero José prefirió esperar y cederle el lugar a Marcelo Bielsa, quien venía de ser campeón con Vélez. El Loco no tiene iguales, por eso nuevamente de un proceso a otro no existieron puntos de encuentro.

Bielsa perdió la "energía" (¿anticipo K?) y luego del ofrecimiento de rigor que pedían los medios a Carlos Bianchi y con el "no, gracias" del Virrey, se escuchó el "aquí Pekerman". José decidió llevar a Alemania a muchos de sus conocidos en distintos juveniles, marginó a su odiado Verón y a Javier Zanetti, y cayó por penales ante el local. Por más que algunos quieran engañar a la gente diciendo que fue un fracaso, la actuación argentina fue la mejor de los últimos mundiales. Igualmente Grondona, fiel a su (i)lógica, decidió darle una segunda oportunidad a Basile y sus recetas.

Preguntas que surgen ¿por qué Grondona se comporta de una manera para armar grupos de trabajo en la Sub 20 y de una forma totalmente inversa a la hora de pensar a la Mayor? ¿Será que a Grondona ya le interesa poco y nada el juvenil, y que sólo se involucra para sacarse la foto al lado de la Copa?
En cuanto a jugadores es cierto que en el equipo del '95 figuraban Larrosa, Guerrero, Chaparro, Coyette, Irigoytía y otros más que navegaron en la intrascendencia y sin chapa para jugar en la Mayor. Lo mismo que Cubero, Quintana, Serrizuela, Markic y Perezlindo (todos del '97); Colotto, Romagnoli, Seltzer, Herrera, Medina y Cetto (del '01); Oberman, Barroso, Formica, Biglia y Armenteros (del '05); y como seguramente ocurrirá con el 80% de los que hoy están festejando. También es cierto que de los 11 que fueron superados por Brasil el domingo pasado, 5 no pasaron por las manos de Pekerman y los suyos en los juveniles: Abbondanzieri, Zanetti, Ayala, Heinze y Verón.
Lo importante es que cada grupo campeón juvenil dejó jugadores para rescatar: Sorín (mientras no vendió humo), Riquelme, Samuel, Cambiasso (cuando jugaba bien), Aimar (su problema es que nunca dejó de ser Pablito), Saviola (¡qué fenómeno!), Burdisso, Coloccini, Maxi Rodríguez, Rosales, Tevez, Cavenaghi, Mascherano, Gonzalo Rodríguez, Mariano Barbosa, Sosa (estos 6 últimos de 2003), Ustari, Messi, Zabaleta, Paletta, Garay, Gago, Agüero, Moralez, Romero, Fazio, Banega. Algunos de estos mencionados ya tuvieron sus posibilidades y las agotaron sin demasiado éxito, otros esperan nuevas, y muchos más merecen las suyas. En ellos está el futuro de la Selección argentina, para que de una vez por todas los títulos de inferiores puedan dar sus frutos en Primera.

lunes, 16 de julio de 2007

Basta

Quizás no coincidan pero la sensación que deja esta tapa, es que Olé cree que el ciclo en la Selección de los 4 muchachos de la foto esta muerto, que ya no hay forma de que Zanetti, Abbondanzieri, Ayala y Heinze, sigan con vida en la Nacional. Sabemos que las tapas negras suelen molestarle mucho a los futbolistas y directores técnicos implicados, pero es inevitable emparentar esta portada con la de El Gráfico de 1993.
¿Será casualidad que el DT en aquella caída y en esta es el mismo?
Volviendo a la tapa de hoy, merece el elogio de nuestra parte (tantas veces criticamos a Olé) por lo jugada y la contundencia del mensaje, lo mismo para la columna de Walter Vargas, en la que se afirma que Roberto Ayala es "el gran capitán de los deudores y líder de una elite que suma grandes derrotas". En la otra vereda se encuentra el comentario del amigo del Coco, Horacio Pagani, quien atribuye parte de la derrota a la mala suerte y ya abre el paraguas que cubrirá de las críticas al DT. Peor aún fue la conferencia de Basile, el entrenador que en los momentos difíciles no tuvo respuestas mentales para cambiar la táctica y la idea de su equipo que se vio apretado desde el minuto uno. El amante de las comidas de La Raya que menciona al rating televisivo como si fuera un hito de esta Selección, manifestó que "no había mucho cambio para hacer porque ellos estaban bien atrás" (?) y que "todos nos jugaron igual, se abroquelaron bien atrás y nos salieron muy bien en contraataque". Lamentable.

domingo, 15 de julio de 2007

Que la historia se repite otra vez...

Ya está. Nuevamente los que festejan son los de camiseta amarilla. Esos a los que para varios sabios se les podía "ganar tranquilo". Argentina cayó sin discusión. Enfrente tuvo un rival seguro, firme, difícil de pasar. Un equipo que siempre tuvo claro lo que tenía que hacer. De entrada nomás mostró su idea: marca férrea a Riquelme para que no reciba ni pueda armar juego. La pelota va para Román, Mineiro va hacia él. Y si no Josué o tal vez Maicon, pero seguro que uno se le pega y también le pega, lo sacude si es necesario. A morder en todos los sectores, a meter y a jugar rápido parece que fue la orden de Dunga, uno que sabe bien lo que es poner la patita fuerte. Con ese estilo, Brasil maniató a la Argentina de entrada y rápidamente pudo golpear. Pelotazo largo cruzado para Julio Baptista, Roberto Ayala está cerca pero se pierde, no sabe qué hacer, ¿cortar o esperar? Si hace 9 años dudó frente al bochazo para Bergkamp, imagínense ahora con 34 abríles en el DNI. Y el gigante recibe, la baja, se acomoda y el 2 no llega a taparlo. Remate fuerte, preciso y 1 a 0. Así de simple para Brasil.

A remarla como contra Estados Unidos o Colombia habrá pensado alguno, aunque en verdad la potencia del rival es muy superior. Sin embargo, el equipo de un Basile que grita "jueguen, jueguen tranquilos", llega a través de Riquelme. Inventa Messi por izquierda, desborda, levanta un centro perfecto, medido; la baja Verón, le pega Román y el palo dice NO. Una pena. "Si entraba esa" dicen algunos ilusos que prefieren las suposiciones.

El partido continúa con una Argentina que practicamente no puede cruzar mitad de cancha. Cambiasso es una maquina de hacer c..., las pierde todas. El 10 y Messi ni bien reciben tienen a 3 morochos que se les van al humo. "Así no se puede" debe pensar el Coco quien igualmente repite "tranquilos" y le suplica a Messi que encare, a ver si lo salva ¿no?

Brasil mete y juega con su estilo de siempre, tic-tac, subida del lateral y centro atrás. Ahí va Maicon que desnuda las enormes falencias de Heinze para cerrar su sector. Sube también Gilberto y la pelota siempre anda cerca de Abbondanzieri. Y una vez más, Brasil ataca por derecha, centro y es Ayala el que quiere sacarla pero la mete como si fuera Vagner Love. ¿Gritó el arquero? ¿Se apuró el defensor? Ya está 2-0 abajo y la imagen para el segundo tiempo no deja demasiada expectativa.

Argentina en el segundo período siguió igual o peor. Sin juego, sin sorpresa, sin cambios de frente de Verón (qué poco, por favor). Riquelme parece fastidioso. Tevez está ausente. Messi va sin la misma fe que en los partidos anteriores. Mascherano sigue corriendo y no alcanza. La defensa sigue siendo un desastre y es el momento del tercero. Merecido para Brasil. Justo campeón. No se admiten opiniones del tipo "Argentina hizo mucho para llevarse esta copa". O "Mereció más de lo que se llevó". Argentina fue derrotada claramente por un Brasil que jugó bien, que atacó en los momentos justos y que controló el partido por completo. No hay espacio para la discusión ni para las objeciones. Si no pudiste ganar la final y encima te metieron 3, no se puede decir nada.

Lo del equipo de Basile en esta Copa América tiene el sabor amargo de una nueva derrota, esa sensación espantosa generada en un favoritismo que chocó con la realidad. Pese a esto hay cosas positivas para destacar: la presencia de Messi como titular, como figura indiscutida, un pibe que es consciente de su potencial y está dispuesto a demostrarlo. No está de más repetir que nos va a dar muchas alegrías. Mascherano es otro que sigue cumpliendo. Pilar de la Selección.
No se puede decir lo mismo de varios jugadores que ya estaban en tela de juicio. Se acabó la celeste y blanca para muchos, y se acabó hace tiempo, pese a la insistencia de Basile quien ahora deberá darse cuenta. Hay que buscar un primer central, hay que respaldarlo porque Ayala no puede jugar más. Javier Zanetti no merece más oportunidades, está en la foto de todas las derrotas. El arquero las que van adentro no las saca, y si encima el 2 las que van afuera se las mete, peor. Gabriel Heinze tendrá mucha garra pero también mucho desorden. No es salida por izquierda, el mismo costado por donde pasea Esteban Cambiasso.

Brasil alza la Copa América, mientras nosotros tras años de frustraciones, seguimos agregando capítulos al libro de los campeones morales.

Palo y palo

Parece ser fácil hablar con el diario del lunes. Quizás sea uno de los deportes preferidos de los argentinos que están relacionados con el fútbol. Hoy Messi es figura, genio, emblema del fútbol argentino. Hace exactamente un año, Messi no entraba en un partido clave, se quedaba afuera masticando chicle y mucha bronca. Pero aquel Messi no es este. Hay que recordar momentos, circunstancias, y en todo caso hablar cuando es oportuno, no como hace Don Julio ahora acompañado por Joseph Blatter.
Lionel Messi se quedó en el banco frente a Alemania por la decisión de un DT que realizó dos variantes pensadas y una accidental. Aunque parece que muchos no se acuerdan, Argentina ante Alemania perdió a su arquero en el medio del partido y también perdió la posibilidad de un reemplazo. "Seguramente si entraba Messi el final hubiese sido otro", se escucha por ahí. Seguramente si no se lesionaba Abbondanzieri y el resultado lo requería, Messi habría ingresado, puede decirse también. Pero esas son todas suposiciones. La realidad es que cuando José Pekerman puso a Cruz por Crespo (9 X 9) y a Cambiasso por Riquelme, Argentina ganaba 1 a 0. También es cierto que Messi venía de un desgarro, que el pibe se moría por jugar y que en su único encuentro como titular, ante Holanda, su rendimiento fue muy inferior a este que se le ve en la Copa América, un año después. Y fundamentalmente es real que José Pekerman estaba sentadito ahí porque el mismo que hoy lo critica y alaba a Basile, así lo decidió.

viernes, 13 de julio de 2007

¿Ya hay gente en el obelisco?

Fue curioso escuchar hoy en la amplia mesa de La Ultima Palabra, la frase "ya está, Argentina al vencer a México se aseguró la Copa. El rival era el de las semifinales". Lo dijo Ricardo Caruso Lombardi y varios sabios asintieron.
Fue lo mismo que acaba de mencionar Martín Costa desde Venezuela en diálogo con su amigo y jefe Mariano Closs. "Los jugadores sienten que había que derrotar a México, que ésa era la prueba".
Evidentemente los buenos rendimientos de Argentina provocan mucha confianza, pero de ahí a creer que ya está ganado, es una exageración enorme. A no olvidarse que los rivales usan una camiseta amarilla.

jueves, 12 de julio de 2007

Copa América. Diez

El que usa la 10 la deja flotando en un tiro libre para que Heinze, con la complicidad de Sánchez, convierta el primero. Luego, sobre todo en el segundo tiempo y como en toda la Copa América, Argentina juega a su ritmo, bajo su suela. De su botín derecho sale fútbol y sale una pinchadura que emula al Loco Abreu y así se cierra el partido.
Además hay otro que no usa la 10 pero que tiene cosas del Diez. Arranca y sabés que va a pasar. Los rivales tiemblan. Se muestra libre para recibir el pase hasta el último minuto y además define como un verdadero grande que ya es. Messi le dio el toque que el quería al balón. La ve entrar por detrás del arquero y sale corriendo hacia el banderín del corner, feliz por haber hecho el gol que pensó cuando Tevez se la entregó. Corre y salta en un festejo que parece una buena remake de aquellos de Diego en México. Si hasta en eso el nene se fijó para seguir sus pasos.

Riquelme y Messi se lucieron en distintos pasajes de un partido que por momentos tuvo complicaciones para Argentina (no hay que olvidar los tiros en los palos de Guardado y Nery Castillo). Javier Mascherano sigue siendo un león. Silencioso, voluntarioso, incansable. Cambiasso rindió y fue prolijo por izquierda. Tevez chocó demasiadas veces. Se esperaba un poquito más de él, ya que entrega es lógico que iba a dar. Le faltó fútbol, un poco más de precisión. Verón todavía sigue dejando la sensación que puede dar más.
Sea como sea ya está. El equipo de Basile llegó al partido que tenía que llegar. El domingo habrá vuelta olímpica, por más que Tití Fernández lo dude frente a Riquelme. Sólo falta saber si la dará Argentina tras 14 años sin ganar algo o la darán aquellos que están acostumbrado a ganar casi todo lo que juegan, pese a no tener a todas sus figuras.
Foto: EFE

lunes, 9 de julio de 2007

Copa América. Brrrrrr Frio polar

-Hace frío vieja.
-Sí viejo, mucho. ¿Traigo la bolsa de agua caliente?
-Dale.

A un año exactamente de todas las cargadas. A un año de haber sido sentenciado como principal culpable de la eliminación argentina, él se pone el traje de líder y es fundamental en el pase a semifinales de la Copa América del equipo que hoy dirige Coco Basile. A tono con el frio polar que se vive en toda la Argentina, Riquelme aparece en el momento justo, tira paredes, construye fútbol, se viste de goleador quizás por primera vez en su carrera, es ganador.
Lo acompañan en su misión, un amigo, un viejo conocido que sabe lo que es ir al frente, pelear la pelota hasta el último instante. Uno que entró y que ayudó al cambio. Que arrastra rivales por cualquier costado de la cancha. También hay un nene atrevido, distinto, diferente a todos. Encarador por naturaleza, ilusionista de la jugada perfecta que no sale, pero ya va a salir. Hay tiempo, mucho tiempo.

Y hay más. Un típico ladrón de pelotas que ahora se anima a patear al arco de enfrente y lo consigue con éxito. Hay gente que suma, algunos que restan y un rival muy débil, pero sobre todo muchas ganas de hacer las cosas de la mejor manera posible.

Durante el partido en el que el relator del 13 pide "quedáte" al peor estilo Quique Wolff, dice "la sacó un peruano" y ya comienza a rozar el chauvinismo marceloaraujesco; el hombre del día, metió dos goles, hizo un pase gol delicioso, tuvo control y distribución en su punto justo. Argentina juega a su ritmo y anda a paso firme. Nada de vértigo tampoco de lentitud, la velocidad justa.
Riquelme, Tevez, Messi, Mascherano son fundamentales en esta Selección que gana y quiere seguir ganando. Una Selección que también muestra puntos discutibles como Cambiasso y Verón (¿este es el de Estudiantes? mmmm) y una defensa que habrá que ver cómo responde cuando la ataquen en serio. ¿Será México el que lo intente?
Mientras tanto disfrutemos de la ola de frío y pidamos que continúe.

jueves, 5 de julio de 2007

Copa América. Por el buen camino

Primera afirmación. Si Messi se quedaba en el banco, Argentina no terminaba como líder de su grupo. Su ingreso cambió la dinámica, la idea del equipo de Basile. El pibe juega largo cuando se debe, toca corto cuando corresponde, acelera y desacelera si hace falta. Gambetea o descarga según la necesidad. La lleva con su zurda y mete un centro de derecha porque la jugada lo requiere. Y es así como nace el gol de Javier Mascherano, otro hombre fundamental en la Selección, otro que nunca puede faltar. Ambos entraron tras la orden de un DT que acertó largamente en los cambios. Movió la muñeca, interpretó bien lo que necesitaba el partido y lo ganó. Así de sencillo suena, aunque en ese momento parecía complicado.
Otro hecho positivo es que esta vez Argentina no recibió goles. Tampoco demasiados sobresaltos, es cierto, pero es valioso que Abbondanzieri no la haya ido a buscar adentro ni que la haya metido.
La victoria ante Paraguay deja también otras certezas. Zanetti es apenas lateral derecho, no izquierdo. Cambiasso sigue con su típica intrascendencia. Aimar está para entrar un ratito no para jugar de entrada. Gago no puede ser titular. Tevez, pese a no haber convertido, hizo un buen partido. La última (y no se descubre nada con esto): si lo saben rodear, si lo acompañan, Messi nos va a dar muchísimas alegrías.

Aparte. ¿Qué hace Aldo Proietto comentando en las transmisiones de La Red? Deja acotaciones pobres. No tiene concepto. Con el hombre que destrozó El Gráfico a su lado, Mariano Closs pierde. Pero él sabrá porque lo puso. ¿Quizás sea para que resalten más sus opiniones? No hacía falta.

martes, 3 de julio de 2007

Copa América. Ya no importa el día

Disculpas ante todo pero debido al ahorro obligado por la crisis energética que sucumbe el país y para ponerse a tono con el país que se viene (el de Cristina, ay!), este blog no ha tenido actualizaciones en los últimos días.
Por esta razón nos perdimos la oportunidad de comentar muchas cosas, por ejemplo.

*Las pavadas (algunas graciosas) de Tití Fernández junto a Marcelo Benedetto quienes se preocupan más por producir sketches cómicos que buena información.

*La adicción a la cámara de Gastón Recondo, quien ya no puede ocultar su infamia.

*La facilidad con la que Argentina gana partidos de la Copa América.

*La facilidad que tiene Roberto Abbondanzieri para meterla dentro de su arco.

*La facilidad con la que Argentina queda mal parada en una pelota parada en contra.

*La incapacidad para relatar de Walter Nelson y mucho más de Cristian Garófalo, el hombre que le dice Neri Cardozo al mexicano Nery Castillo y que cree que Morel Rodríguez patea tiros libres con la pierna derecha.

Estas y muchas otras cosas pasaron en los últimos días. A la lista se puede agregar el funcionamiento del sub-20, un equipo que es fiel a su estilo. A esa idea con la que se identifican los jóvenes que no llegan a los 20 años. Entrenarse con la Playstation. Sí, los pibes de Tocalli juegan en la cancha como juegan en el cuarto con ese aparato que metieron en sus valijas. Tocan siempre por abajo, trasladan demasiado, no hacen pasos largos, tampoco cambios de frente. Siempre quieren gambetar y entrar con pelota dominada al área. Son individualistas. Una positiva: todavía tienen tiempo para cambiar y darse cuenta que un videojuego por más gráficos "reales" que tenga es muy distinto a jugar un Mundial.
En cuanto a los de Basile el hecho destacado es la producción... del programa para Ideas del Sur que está preparando su hijo Alfio con toda la intimidad del DT de la Selección. Desde que se levanta y se zambulle en la pileta, hasta cuando le comenta al Panadero "je, a este saco me lo pongo por más que haga 1000 grados". ¿Los Chivas que pide en la barra del hotel también estarán?
La Selección del Coco, evidentemente deja las puertas abiertas. Muestra parte de su intimidad cuando los jugadores juegan en la pileta con sus niños y mientras viven dando "notas exclusivas". No está mal, aunque no se puede evitar que el fantasma de las gorritas durante el fracaso del '94, diga presente. Queda claro que si Argentina gana va a estar todo bien, pero si pierde, el mismo periodismo que goza con tanta apertura, la usará para justificar la derrota. De todos modos no hay que olvidar que en las épocas de puertas cerradas (Passarella y Bielsa) se sabía todo sobre quienes estaban peleados y las cámaras (de Tinelli) tenían acceso a la intimidad previo pago de efectivo. ¿Qué es peor entonces?
Mientras tanto Riquelme desafía a sus críticos a quienes les dedica sus festejos en los goles y cuestiona al periodismo (a su amigo Gendler no obvio, si periodista no es) con respuestas como "ustedes siguen diciendo que no jugamos bien pero es muy fácil hablar desde un costado de la cancha".
Algo es cierto: Argentina jugará por primera vez en esta Copa con un rival serio, el jueves ante Paraguay.

jueves, 28 de junio de 2007

Copa América. Día 3

Positivo Paraguay. Bien por los guaraníes que fueron contundentes y se aprovecharon de una Colombia impresentable. Bien por Gerardo Martino, otro DT de una generación productiva.


Y de Argentina... qué decir ¿no? Si se ve la chapa, algunos dirán "abultado triunfo", "equipo contundente", pero en verdad no es saludable quedarse sólo con el 4-1. Argentina no jugó bien. Por muchos momentos del partido (sobre todo en el primer tiempo) se mostró desordenado tácticamente, con muchos jugadores revoloteando y ninguno picando. Verón, poco y nada. Riquelme un poco más que poco, sobre todo por el pase a Tevez en el cuarto gol. Cambiasso ¿jugó?.

Una rareza: la defensa no tuvo trabajo pero igualmente se las arregló para brindar inseguridad. Mucho toqueteo, demasiada intrascendencia generalizada. Milito con Ayala. Ayala para Milito. Mascherano se acerca y cambia para Heinze. Este con Milito. Viene Riquelme, toca con Zanetti y a empezar de nuevo. Así de aburrido fue el equipo de Basile durante gran parte del juego.

Lo mejor fue Mascherano. Incansable, vive corriendo a todos y relevando a todos. Juega todas redondas, no pifia un pase.
Después Messi, fundamental para cambiar la historia del partido. Cuando acelera transmite grandeza. Aunque es cierto que a veces exagera con su individualismo, su cesión a Crespo para el 2-1 fue perfecta. Esa jugada marca lo que puede dar Argentina. Se juntaron Riquelme y Messi, tiraron una pared (la única del partido) y chau, a otra cosa. Igualmente Argentina puede y debe dar muchísmo más, y Basile lo sabe.

Crespo cumplió con lo suyo. Es innegable que el ingreso de Pablo Aimar sumó. Y falta mucho por mejorar. Tres puntos "para arrancar de la mejor manera, ganando" y nada más. Ojo igualmente porque no todos van a ser tan pobres como Estados Unidos.

Copa América. Día 2

Que Chile lo haya dado vuelta a Ecuador con varios integrantes del Colo-Colo de Claudio Borghi, no debe sorprender como sí la caída de Brasil. Pero no por ellos mismos, sino por la categoría de México, que realmente no promete demasiado. Tampoco causa sorpresa la vuelta de Reinaldo Carlos Merlo a la bolsa de trabajo LUP en compañía de Néstor "con Niembro no hablo" Gorosito. Y mucho menos que Tití Fernández y Marcelo Benedetto sigan con su fuerte: hacer todas las pavadas posibles en Venezuela para ver si pueden lograr la vuelta del programa cómico (?) que según APTRA es deportivo. Obviamente hablamos de Chau Domingo.
Mientras tanto seguimos esperando alguna respuesta lógica sobre por qué Carlos Tevez no juega de titular.
La ausencia de Sir Charles es increíble. Una ofensa.

martes, 26 de junio de 2007

Copa América. Día 1

Arrancó la Copa América, el trofeo que Coco Basile desea volver a tocar. Por eso llevó todo lo mejor que tiene (¿por qué no Saviola? ¿Al Coco le pasaron la venda que usan en Barcelona? ¿Y Zanetti, Cambiasso y Aimar, a qué viajaron?), para conseguirla, y así Argentina gana algo después de 14 años de sequía. Algo es claro: si la Selección no consigue el título, será un fracaso.

Comenzó el torneo continental de selecciones y Perú goleó 3 a 0 a un pobre Uruguay, mientras que el caballo del comisario o mejor dicho del Comandante, no pudo vencer a Bolivia que le empató faltando 3 minutos. Un dato positivo de la jornada inaugural es que hubo muchos goles y los favoritos no pudieron ganar. Parece que el grupo de los locales estará peleado.
En cuanto a la cobertura de los medios argentinos, TyC Sports se encarga de marcar territorio, salir a todo momento en vivo desde Venezuela y hablar mucho, mucho de la Selección de Basile (aún cuando asesinan espectadores en los partidos que ellos televisan desde Buenos Aires) y con los jugadores de Basile. A propósito: si Argentina no vence a Estados Unidos, ¿seguirán los "players" con taaanta predisposición a los micrófonos?
También se vio como Eduardo Ramenzoni le hace frente a los soldados de Huguito, quienes no dejaron que los jugadores colombianos hablen tranquilos con la prensa; y se pudo escuchar el impresentable relato de Cristian Garófalo (¿cómo es que nadie del canal de cable se da cuenta que es muy, pero muy malo?).
Para aliviar e informarse un poquito mejor está el nuevo blog de La Nación, dedicado exclusivamente a la Copa América de Venezuela.

viernes, 22 de junio de 2007

El que se va sin que lo echen...

...vuelve por un excelente rendimiento.

Advertencia: abstenerse acérrimos críticos de Juan Román Riquelme de leer este post.

No hay demasiados misterios. Jugás bien: te tienen cuenta. Jugás muy bien: te pueden llamar. Jugás de una manera trascendental, hacés goles decisivos, levantás una Copa Libertadores en 4 meses: tenés que ser convocado a la Selección.
La vuelta de Riquelme a la Selección no merece discusión. Sí toda la historia que antecedió a este llamado para jugar la Copa América. Aquello de que está en juego "la salud de mi madre" pudo ser sincero pero finalmente terminó siendo una justificación innecesaria. Riquelme evidentemente se apresuró, mal aconsejado quizás por esos amigos que necesitaban sus palabras para hacer programas especiales, declaró que no iba a jugar más en la Selección que ahora lo cobija en Maracaibo. El contexto en el momento de la polémica declaración era otro. A las 2 de la mañana en el estadio del Villarreal (hasta le pasaron factura por eso), peleado con el DT y a tres meses de no haber hecho un gran papel en el Mundial. Muy distinto a esa imagen del miércoles llevado en andas, con bonete azul y oro puesto y abrazado a la Libertadores por tercera vez en su carrera. Por eso es necesario marcar la diferencia.
Su arrepentimiento por lo dicho comenzó a mostrar señales con sus actuaciones positivas en Boca. Allá por marzo tras sentirse útil en la victoria ante Independiente dijo que quería volver en la Copa América. Y luego fue reafirmando su intención en la cancha.
Lo de Román ha sido de menor a mayor. Comenzó bajo, quejándose por el alto del césped de la Bombonera. Fue mejorando lentamente, convirtió su primer gol ante el Toluca en Liniers. No tuvo grandes desempeños por el Clausura pero sí por la Copa. Ahí fue donde acalló críticas, levantó aplausos y provocó su regreso a la Selección. No fue "amargo" cuando le tocó enfrentar a Vélez y ser dueño de la pelota porque la cosa se ponía fulera y había que esconderle la pelota a un equipo que era superior. No se le "enfrió" el pecho en Asunción. Ni "le faltó sangre" cuando la niebla cubría La Boca. Mucho menos se "achicó" en la ida frente a Gremio o en Porto Alegre.
Para algunos (muchos) la imagen de su salida en el partido de la eliminación en Alemania queda como bandera de un supuesto "fracaso" que no existió. Riquelme hace exactamente un año no fue figura ni brilló pero tampoco fue un desastre. Es cierto que no mostró el nivel que ahora lució con la camiseta de Boca, pero lo suyo no fue como para enrostrarle una inmerecida derrota por penales.
Diego Maradona también se equivocó y habló de más en varias oportunidades con un "no juego más en la Selección". Riquelme, al fin y al cabo, expresó lo que sentía, presentó un motivo que hasta sabía que iba a provocar bromas y luego cambió de parecer.
Simplemente disfrutemos de que la Selección va a contar con un equipazo, que va a tener al que sacó chapa de mejor jugador del continente y que seguramente saldrá a la cancha pensando en silenciar sus propios dichos.
Riquelme juega al fútbol como pocos, así que mantengamos la esperanza de que en días va a seguir demostrando lo que mejor saber hacer y simplemente gocemos.
*Para cerrar, avalamos el llamado de Alfio Basile aunque no el mal manejo que tuvo con Javier Pinola. Si tenía claro que iba a convocar a Román desde hace tiempo, no se entiende cómo finalmente descompensó la lista dejando en ella a jugadores que hizo venir (innecesariamente) desde España; por ejemplo Pablo Aimar.

miércoles, 6 de junio de 2007

Cuestión de fondo

La pregunta fue hecha hace unos días pero vale la pena reiterarla. ¿Cómo es que Basile no se da cuenta que Abbondanzieri y otros ya cumplieron un ciclo?
El Pato, por ejemplo, es un ganador. Un tipo positivo para cualquier grupo, experimentado. Claro que su oportunidad ya pasó. La tuvo en el Mundial. Cumplió con creces más allá de su salida por lesión en el partido decisivo. Y basta. ¿Es necesario convocarlo? ¿Es por sus laureles? ¿Por qué la insistencia? ¿No hay otros arqueros argentinos en Europa? ¿Y no se puede llevar a los dos jovenes de mucho futuro para estos amistosos? ¿Cuándo va a ser el final de Abbondanzieri en la Selección? ¿Qué están esperando? Preguntas que surgen más allá de tres goles de pelota parada que nos marcó Argelia.
Cualquiera puede caerle únicamente al arquero aunque no se puede soslayar la actuación conjunta de la defensa. El 2 "histórico" que tiene la celeste y blanca también merece su final. El problema es que en la Argentina nunca nadie sacó, aprovechó o hizo crecer a un primer marcador central en 15 años, 15. Demasiado tiempo. Ayala evidentemente no tiene sucesor y esto debe preocupar mientras las preocupaciones las genera el mismo Ayala y los que tiene cerca, sea Heinze o Milito (¿cuándo va a jugar como en Independiente? ¿Se olvidó?).
Otra: Basile cree que Fernando Gago es Redondo. Pero la verdad es que el actual 5 del Real Madrid no tiene ni la mitad del nivel del jugador que imita en posturas, gestos y costumbres. Javier Mascherano fue junto a Carlos Tevez lo más positivo el día de la eliminación ante Alemania, sin embargo para este DT no es titular.
Lo de Messi no debe sorprender. Es un verdadero fenómeno y sólo hay que saber llevarlo y acompañarlo. Hay que darle dentro del vestuario la chapa de líder y él sabrá guiar a la Argentina hacia delante. ¿Y atrás? Atrás, que la suerte nos ayude.

martes, 5 de junio de 2007

Para leer

Mientras aumenta la expectativa por Argentina - Argelia (sobre todo por la desprolija e incompleta cobertura que realiza TyC Sports con su enviado especial), para apaciguar tanta euforia, aconsejamos hacer un freno y leer a Daniel Arcucci con un brillante análisis del fútbol argentino.