Ya está. Nuevamente los que festejan son los de camiseta amarilla. Esos a los que para varios sabios se les podía "ganar tranquilo". Argentina cayó sin discusión. Enfrente tuvo un rival seguro, firme, difícil de pasar. Un equipo que siempre tuvo claro lo que tenía que hacer. De entrada nomás mostró su idea: marca férrea a Riquelme para que no reciba ni pueda armar juego. La pelota va para Román, Mineiro va hacia él. Y si no Josué o tal vez Maicon, pero seguro que uno se le pega y también le pega, lo sacude si es necesario. A morder en todos los sectores, a meter y a jugar rápido parece que fue la orden de Dunga, uno que sabe bien lo que es poner la patita fuerte. Con ese estilo, Brasil maniató a la Argentina de entrada y rápidamente pudo golpear. Pelotazo largo cruzado para Julio Baptista, Roberto Ayala está cerca pero se pierde, no sabe qué hacer, ¿cortar o esperar? Si hace 9 años dudó frente al bochazo para Bergkamp, imagínense ahora con 34 abríles en el DNI. Y el gigante recibe, la baja, se acomoda y el 2 no llega a taparlo. Remate fuerte, preciso y 1 a 0. Así de simple para Brasil.A remarla como contra Estados Unidos o Colombia habrá pensado alguno, aunque en verdad la
potencia del rival es muy superior. Sin embargo, el equipo de un Basile que grita "jueguen, jueguen tranquilos", llega a través de Riquelme. Inventa Messi por izquierda, desborda, levanta un centro perfecto, medido; la baja Verón, le pega Román y el palo dice NO. Una pena. "Si entraba esa" dicen algunos ilusos que prefieren las suposiciones.
potencia del rival es muy superior. Sin embargo, el equipo de un Basile que grita "jueguen, jueguen tranquilos", llega a través de Riquelme. Inventa Messi por izquierda, desborda, levanta un centro perfecto, medido; la baja Verón, le pega Román y el palo dice NO. Una pena. "Si entraba esa" dicen algunos ilusos que prefieren las suposiciones. El partido continúa con una Argentina que practicamente no puede cruzar mitad de cancha. Cambiasso es una maquina de hacer c..., las pierde todas. El 10 y Messi ni bien reciben tienen a 3 morochos que se les van al humo. "Así no se puede" debe pensar el Coco quien igualmente repite "tranquilos" y le suplica a Messi que encare, a ver si lo salva ¿no?
Brasil mete y juega con su estilo de siempre, tic-tac, subida del lateral y centro atrás. Ahí va Maicon que desnuda las enormes falencias de Heinze para cerrar su sector. Sube también Gilberto y la pelota siempre anda cerca de Abbondanzieri. Y una vez más, Brasil ataca por derecha, centro y es Ayala el que quiere sacarla pero la mete como si fuera Vagner Love. ¿Gritó el arquero? ¿Se apuró el defensor? Ya está 2-0 abajo y la imagen para el segundo tiempo no deja demasiada expectativa.
Argentina en el segundo período siguió igual o peor. Sin juego, sin sorpresa, sin cambios de frente de Verón (qué poco, por favor). Riquelme parece fastidioso. Tevez está ausente. Messi va sin la misma fe que en los partidos anteriores. Mascherano sigue corriendo y no alcanza. La defensa sigue siendo un desastre y es el momento del tercero. Merecido para Brasil. Justo campeón. No se admiten opiniones del tipo "Argentina hizo mucho para llevarse esta copa". O "Mereció más de lo que se llevó". Argentina fue derrotada claramente por un Brasil que jugó bien, que atacó en los momentos justos y que controló el partido por completo. No hay espacio para la discusión ni para las objeciones. Si no pudiste ganar la final y encima te metieron 3, no se puede decir nada.
Lo del equipo de Basile en esta Copa América tiene el sabor amargo de una nueva derrota, esa sensación espantosa generada en un favoritismo que chocó con la realidad. Pese a esto hay cosas positivas para destacar: la presencia de Messi como titular, como figura indiscutida, un pibe que es consciente de su potencial y está dispuesto a demostrarlo. No está de más repetir que nos va a dar muchas alegrías. Mascherano es otro que sigue cumpliendo. Pilar de la Selección.
No se puede decir lo mismo de varios jugadores que ya estaban en tela de juicio. Se acabó la celeste y blanca para muchos, y se acabó hace tiempo, pese a la insistencia de Basile quien ahora deberá darse cuenta. Hay que buscar un primer central, hay que respaldarlo porque Ayala no puede jugar más. Javier Zanetti no merece más oportunidades, está en la foto de todas las derrotas. El arquero las que van adentro no las saca, y si encima el 2 las que van afuera se las mete, peor. Gabriel Heinze tendrá mucha garra pero también mucho desorden. No es salida por izquierda, el mismo costado por donde pasea Esteban Cambiasso.
Brasil alza la Copa América, mientras nosotros tras años de frustraciones, seguimos agregando capítulos al libro de los campeones morales.