sábado, 25 de noviembre de 2006

Qué desperdicio

La noticia de que Leonardo Pisculichi se va a jugar al fútbol de Qatar lleva a pensar que todo está demasiado podrido, muy al revés. Sí, es el mismo Piscu que mostraba un buen fútbol en Argentinos y que por eso alguna vez fue pretendido por Independiente y hasta se lo mencionó en La Boca y también en Nuñez. Es el mismo Piscu del que se hablaba mediáticamente como uno de los últimos enganches que sobreviven a los modernos esquemas tácticos. Sí, es el mismo Piscu que ahora está allá bien lejos, en esa tierra en la que aquellos que fueron figura van a "robar" petrodólares en un campeonato totalmente amateur. Increíble.
Evidentemente su año en el Mallorca no fue bueno, pero no por eso era necesario transferir sus condiciones a una liga como esa. Apenas 22 años tiene Pisculichi, así que mirá si no va tener tiempo para hacer plata en el fútbol. Pero no, ellos se desesperan por el dinero fácil impulsados por esa mafia llamada representantes, intermediarios, lobbystas o como sea. Esta historia trae a la mente la imagen de un goleador tremendo que se perdió tanto que sus goles sólo podrían verse si a alguno se le ocurrió subirlos a You Tube. Hablamos de Fernando Cavenaghi, un delantero que hay que recuperar como sea. Sacarlo del freezer llamado fútbol ruso, en la que alguna vez se extravío el Malevo Ferreyra (antes de irse la rompía, ahora lo quieren romper a piñas), y en donde el 9 comparte cartel con Clemente Rodríguez por ejemplo, quien seguramente si hubiese actuado los últimos años en un certamen más serio, habría sido convocado para Alemania 2006. Lo mismo el Chelito Delgado, quien aunque está en un fútbol más visto, está claro que no le hace del todo bien a su carrera pasear sus desbordes y gambetas por las canchas mexicanas.
Da tristeza y a la vez da bronca que eso suceda, pero es también parte de nuestro querido fútbol argentino, consecuencias de un sistema que cada vez huele peor.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Tampoco les pidamos a los jugadores que piensen, ¿no?.

el perro dijo...

Así como Cavenaghi y Clemente se fueron a una liga de tercer nível, bajando mucho su rendimiento y olvidándose de la selección, también lo hicieron Tevez y Mascherano. Estos cracks argentinos corriendo detrás de la plata fresca, se fueron a Brasil, salieron campeones y hoy están penando en un club mediocre con compañeros pésimos.

Anónimo dijo...

Los jugadores muchas veces no tienen opcion, están tan presionados por sus buitres-carroñeros-chupasangres-representantes que tienen que firmar sí o sí, inclusive renunciando al 15%.
Una pena

el paya dijo...

si un jugador acepta ir a rusia que se joda o se la banque. Se van por la plata y la plata es lo que lso hace irse, asi que si satisfacieron su deseo economico (sumamente entendible), no sé qeu rompen las bolas para volver.
al menos cavenaghi no sale llorando en los diarios diciendo que quiere volver sino todo lo contrario.
indigna ver a tipos que aceptaron una transferencia a rusia o a cualquier lugar "raro" futbolisticamente, llorar por una vuelta al futbol argentino. (ej: ortega)
mi indignacion se potencia cuando los jugadores piden una transferencia al exterior, porque es la ultima oportunidad de hacer plata y luego piden a los gritos que se los rescte del ostracismo (ej. el negro ibarra antes de su ultimo regreso)
El caso cavenaghi es digno de respeto; jugará poco pero no se muestra un martir de su propia decisión, al contario, parece verle el lado positivo al tema.
futbolisticamente lo de Pisculichi es lamentable, economciamente debe ser mas que redituable supongo.

Anónimo dijo...

Es pisculichi...pis-cu-li-chi
No hagamos tanta chachara