Cifras de Román Riquelme:6.000.000 de pesos pagó Boca por su préstamo
40.000 por día es el equivalente
6 goles convirtió en la Copa Libertadores
Los números (económicos o estadísticos) igualmente no llegan a reflejar la verdadera magnitud que tiene este Román Riquelme en este Boca. Lo hecho por el 10 sobre todo en la última parte de la Copa, la importante que significa, es pocas veces visto en nuestro fútbol en los últimos años. La primera comparación que viene a la mente es la llegada de Diego Maradona a Boca en 1981. Millones de dólares por un préstamo, actuaciones y goles vitales, un título en apenas 4 meses. Hay similitudes aunque al Diez lo acompañaba un Miguel Brindisi excepcional que hasta llegó a superarlo en su rendimiento.
Hoy 26 años después de aquel logro, nadie sobresale por encima de Riquelme. Este Boca tiene a un arquero que da seguridad. A una defensa concentrada con puntos altos como Morel e Ibarra. A un mediocampo hiperactivo a través de Banega y Ledesma (en el cenit de su carrera). A delanteros que la meten por más que no anden del todo bien. Ninguno de todas formas es más que Riquelme quien siempre está, siempre aparece, aún cuando no se hace ver.
Su trabajo se asemeja a esos armadores de basquet (playmaker). Toma la pelota y siempre intenta el pase gol (la asistencia en idioma basquetbolísitico). Pocas veces se equivoca en sus decisiones. Busca la falta del rival y la consigue. Se encarga de los tiros libres y los convierte. Es como esos hombres a los que le entregan la pelota en los últimos segundos de juego para que tire de 3 y gane el juego. Infalible. Preciso. Inteligente. Si hasta toma el balón y hace pasar el reloj en los últimos minutos.
Su llegada allá por principios de febrero despertaba ciertas dudas. Aquel debut ante Central no vislumbraba este presente. Sin embargo creció tanto que se encargó de llevar a su equipo a lo más alto de América.
Lo barato sale caro, suele decir el refrán. Y lo caro cuesta pero da mucha felicidad.
Y se dio el momento para la reaparición del Gran Silvio aunque no haya sido un Feliz Domingo para todos. Sólo para algunos. Pinchas, Leones, Fieras, Héroes... todo eso y más pese a que aún no han ganado nada. Pero están ahí, hicieron lo que nadie creía, lo que no esperábamos. Con la mano de Lanus, es cierto, y también con "los Huevos así de grande" como dice el hombre que hace 4 años fue tildado como traidor a la patria futbolística. Ese mismo, junto a otro al que hoy se le oxida el cuchillo con un lagrimón, lograron comandar un grupo que llega a una final que promete ser inolvidable, pase lo que pase.