No son un grupo de música tropical aunque suelen ser tan lamentables en sus presentaciones. Son ellos, los árbitros que pertenecen al SADRA, el sindicato de árbitros que abarca a casi todo el país. Generadores de polémicas y de dudas sobre su conocimiento del reglamento; estos señores gobernados por el “Doctor” Guillermo Marconi han sobresalido en las últimas semanas por sus pésimos arbitrajes.A tono con lo que era su líder dentro de las canchas, ahí están estos señores: histriónicos como Lunati, soberbios como Pezzotta, dubitativos como Laverni; lamentables todos ellos, del SADRA todos ellos. Como los nuevos: Pitana, Baliño (de apenas 27 años), Sabi… (hijo de un amigo y socio de Grondona); los más “experimentados”: Pompei, Collado. O los que por suerte ya no pisan una cancha como el peor de la historia: Daniel Giménez, y el rosarino Claudio Martín, triste actor principal de aquel Boca – River de la Libertadores 04. El fallecido Fabián Madorrán también pertenecía al clan Marconi luego de haber nacido profesionalmente en las tres A.

Este gremio que otorga facilidades para los árbitros de todo el país para que por las influencias del líder ante Grondona, suban de un Argentino B a Primera en apenas 2 años, es el que parece haberle dado rienda suelta a Pablo Lunati para que extreme su personalidad. De otra manera no se entiende como este árbitro que era uno más del montón en la AAA hace 7 años, en poco tiempo, tras el paso de sindicato, sea calificado como internacional y haya tomado tanta trascendencia a partir de sus fallos y de lo mal que hablan los jugadores de él. Sus actitudes y actuaciones lo están llevando a ser el sucesor de Daniel Giménez.
Lunati fue uno de los grandes protagonistas de la última fecha, con sus ¡8! minutos de adicionado en River – Central, un tiempo que dificilmente sea agregado si el partido no se juega en el Monumental y no hay un grande en la disputa. Porque ¿quién da más de 5 minutos de extra en cancha de Lanus por más que alguno haya demorado el juego? Respuesta: Nadie. Ni en ese escenario ni en otro que no sea el de Nuñez o La Bombonera. Es cierto que durante el complemento Central hizo tiempo, que hubo varios lesionados, tres cambios; pero el tema es ¿quién da 6 minutos si no es River uno de los equipos? En TyC Sports durante el programa Líbero, mostraron que durante el segundo tiempo, el juego estuvo cortado por 6 minutos exactos. Bien por Lunati entonces, podría decirse. Aunque también quedó claro que el juez del SADRA agregó 2 minutos cuando durante la expulsión de Hernán Castellano el partido se detuvo durante 1 minuto. Un Lunati encendido le mostraba 2 dedos al 4to árbitro y al banco rosarino, a manera de “je, mirá, esto es para vos”.
Ni que hablar del impúne pedido de Daniel Alberto para que se adicionen “6, nada de 3, 6 quiero”, y así fue.
Una más de Lunati: es realmente molesto ver el gesto que le hace a un exaltado Castellano que corrió 60 metros para decirle todo. El árbitro se para en típica postura de “sí, ¿y qué? Ya lo empaté y me la bancó”.
En otro partido sucedieron hechos más bochornosos aún. Saúl Laverni, el mismo que hace unas fechas fue “parado” por su mal desempeño en Independiente – San Martín de San Juan en
donde no sancionó un claro penal a Rodrigo Díaz; ahora se despachó con una sumatoria de errores que lo muestran tal cuál es: un árbitro que no entiende el juego y lo peor, no sabe el reglamento.Primero interpretó equivocadamente que Sebastián Méndez puso la mano de manera intencional, cuando se estaba cayendo tras sufrir una falta. En el segundo tiempo, por una leve infracción, Leandro Fleitas vio la segunda amarilla. Y la frutilla fue el penal increíble que le cobró en contra a Argentinos tras la muy buena atajada de Juan Carrera. Laverni quedó muy expuesto cuando su asistente Rodolfo Otero le explicó que el arquero ganó bien la pelota y él le respondió a la vista de todos: “me equivoqué, me equivoqué”, pero igualmente sancionó el penal con el que ganó San Lorenzo, la institución que hace semanas lloraba por los arbitrajes.
Al respecto de si un árbitro puede modificar su propia decisión, el reglamento en un apartado de la regla 5, dice lo siguiente: El árbitro podrá modificar su decisión únicamente si se da cuenta de que es incorrecta o, si lo juzga necesario, conforme a una indicación
por parte de un árbitro asistente, siempre que no haya reanudado el
juego o el partido haya finalizado.
Evidentemente Laverni no tenía idea de su existencia. Así son, así están educados Los lunáticos de Marconi por quienes el líder va a ser todo lo posible para que uno de ellos (Pezzotta o Lunati) sea designado para el Mundial de Sudáfrica.






