-Boca se quedó a mitad de camino. Una prueba más de que los equipos argentinos no pueden ganar Copa y Campeonato a la vez. Diezmado en lo físico, sólo le queda dar vuelta al Cúcuta. Su PROducción no fue beneficiosa y genera mucha preocupación.-Los choques en Vélez – Chicago entre los protagonistas. Parece que algunos pibes de Liniers osaron zafar del asedio con un caño (¡qué mal che!) ante un grupo de exaltados jugadores verdinegros. Roces, patadas, piñas por la espalda, expulsados. Un escándalo digno de un partido de solteros contra casados. Poco profesionales.
-La Selección ¿a qué juega? Y la pregunta va más allá del DT. Otro vez quedó demostrado que estos amistosos que organiza Toffoni le quitan prestigio al equipo de Basile que termina siendo un rejunte de jugadores que militan en Europa y que varios de ellos ya cumplieron un ciclo con la celeste y blanca. ¿Se dará cuenta el entrenador de esto? ¿O insistirá con Zanetti, Abbondanzieri, Cambiasso y Crespo?
-Todavía no se puede creer lo que hicieron los imbéciles que se hacen llamar hinchas de Almirante Brown. Los jugadores de Blas Giunta y los verdaderos hinchas de Casanova no merecen este final. Los delincuentes, los idiotas que no piensan, no deben entrar más a una cancha. Del posible 1 a 0 a la suspensión con posible definición del ascenso en un escritorio. Sólo posible en la Argentina un país sin educación, sin respeto y sin seguridad.