
En una fecha que careció de real importancia, salvo por el descenso de Belgrano, es necesario destacar lo que pasó fuera de los límites de la Argentina y que tiene a argentinos como protagonistas.
El triunfo de Angel Cabrera en el US Open superando a Tiger Woods (un monstruo) es de una magnitud inimaginada e incalculable para aquellos que nos la pasamos hablando de fútbol. No por eso se puede dejar de mencionar lo importante que es el título para el deporte de nuestro país. Tras 40 años un argentino volvió a conseguir un Grand Slam, como lo había logrado Roberto De Vincenzo en el Abierto Británico. La victoria del Pato en Estados Unidos causa sorpresa y admiración, como la que produjo Emanuel Ginóbili en la misma tierra con diferencia de tres días. Un dato que seguro va a aquietar a aquellos que no les importa el golf y que piensan cuestionar este post: Cabrera acaba de levantar 1.260.000 dólares.
Los otros que también se consagraron en este fin de semana son Fernando Gago y Gonzalo Higuaín, dos piezas útiles en la levantada de un Real Madrid que finalmente se quedó con la Liga. Cuando ellos llegaron el equipo merengue estaba lejos de la punta. Sin embargo, la cosa de a poco cambió, los chicos aportaron lo suyo (Pipita anotó el gol decisivo en el 4-3 a Espanyol) y el mejor club del mundo festejó tras 4 años de sequía.