
El malvado Gargamel siempre perseguía a los pobres e indefensos Pitufos quienes igualmente se las arreglaban para escapar de las garras del brujo. El personaje signado por el símbolo del mal, cada capítulo caía derrotado y cada capítulo reaparecía. Nunca se resignaba a quedar al margen. Como Marcelingui (bautizado así por Hueso Bonadeo) que después de su conflictiva salida de Torneos y Competencias y de ser reemplazado por un Sebastián Vignolo al que le quedó grande el puesto, siempre se preocupó por retornar. Primero desde el canal estatal haciendo junto a Ernesto Chaski Bum (perdón Cherquis Bialo) y Julio Ricardo un interesante programa pero poco creíble desde sus conductores ya que quisieron quedar como outsiders cuando casi toda su vida trabajaron para el sistema monopólico. Mientras tanto, el devaluado relator seguía adelante su juicio ultra millonario con la empresa que alguna vez fue una idea de Carlos Avila. Así hasta llegar a la época del Mundial cuando llegó el "arreglo" y Araujo volvió a la televisión grande para relatar en Canal 9 con la producción de... Torneos. Desde Alemania dejó claro que estaba verdaderamente "de vuelta", que no acertaba un jugador, que tiene serios problemas de visión, que aquella forma de relatar que hizo furor en los '90 ya no genera gracia, que sus famosos clichés molestan aún más que cuando fue echado a patadas de Fútbol de Primera. Pero, el hombre no se echó a dormir, hábil por naturaleza, acaba de conseguir un lugar para una nueva vuelta, y esta viene con todo y con todos. Suponemos que con producción nuevamente de Torneos y Competencias, a Lázaro se lo podrá ver desde este domingo a las 13 y a las 24 por América. Fútbol, el debate será el envío de los mediodías en el que estará acompañado por Chasqui Bum, Martín Liberman, Tonti Pasman, Paulo Vilouta y, para que a la mesa no falten indeseables, se suman Guillermo Marconi (sí el abogado, el que maneja los árbitros más corruptos) y Juan Destéfano (uno de los culpables de la quiebra de Racing Club). Después de la medianoche, Carlos Bilardo y Horacio Elizondo serán los secuaces del periodista que en 2003 hizo campaña para Mauricio Macri desde los micrófonos. ¿Se repetirá la historia?