

No tienen más de 40 años, y muchos menos en la dirección técnica. Son exitosos. Adoran su
trabajo. Quieren crecer. Les "llegan" a sus jugadores. Son los integrantes de una nueva generación de DT's.
Diego Simeone (campeón en Estudiantes), Antonio Mohamed (ascendió con Huracán), Diego Cagna (subió a Tigre) son parte de una clase de entrenadores que (por suerte) ha desplazado a varios que en las últimas décadas siempre tuvieron trabajo pese a cierta fama y pocos triunfos.
trabajo. Quieren crecer. Les "llegan" a sus jugadores. Son los integrantes de una nueva generación de DT's.Diego Simeone (campeón en Estudiantes), Antonio Mohamed (ascendió con Huracán), Diego Cagna (subió a Tigre) son parte de una clase de entrenadores que (por suerte) ha desplazado a varios que en las últimas décadas siempre tuvieron trabajo pese a cierta fama y pocos triunfos.
Aquellos referentes de los '70 y '80 (Roberto Saporiti, Reinaldo Merlo, Daniel Passarella, Carlos Babington, Jorge Solari, Héctor Veira, César Luis Menotti) todavía siguen estando "en carpeta" según algunos lúcidos que dirigen los clubes. De hecho algunos de los mencionados permanecen en actividad. Pero, con esta nueva camada, queda claro que las oportunidades van a ir desapareciendo.
Quizás la mayor virtud que tienen los nuevos técnicos es precisamente eso que los otros ya no poseen: juventud. Por ella misma los "nuevos" tienen mejor trato con sus dirigidos que los "viejos", ya que se retiraron del fútbol hace muy poco y conocen a la perfección los nuevos códigos, cómo se maneja el jugador de hoy, qué le interesa y qué no. Ese mismo jugador ya le sacó la ficha a varios de los "viejos" y no se alimenta de los versos motivacionales ni románticos.
Carlos Salvador Bilardo no figura en la primera lista pero con sus casi 70 años, ya no puede hablarle a un pibe de 20 en el día a día. Tampoco lo pueden hacer varios de sus discípulos del 86 (ver ¿Una generación perdida?) por más que tienen varios abríles menos.
Junto a los que ilustran este post también pueden estar Leonardo Astrada, Sebastián Rambert (ayudante de campo de Ramón Díaz), Claudio Borghi. Todos ellos reciben muy buenos comentarios de sus dirigidos, quienes se consideran respaldados, comprendidos y sienten que aprenden de verdad.
La nueva generación existe y es una grata realidad. Lástima que en la calle Viamonte hayan apostado a las recetas que se cocinan en La Raya.